
Si tu espacio tiene medidas estándar y necesitás el mueble pronto, un prefabricado o de catálogo puede ser suficiente. Si el espacio es irregular, querés aprovechar cada centímetro o necesitás algo muy específico, conviene a la medida.
Las dos opciones, sin prejuicios
Un mueble prefabricado o de catálogo ya está diseñado: sabés cómo se ve, cuánto mide y cuánto cuesta. Uno a la medida se diseña para tu espacio y tu uso. Ninguno es mejor por definición; cada uno resuelve cosas distintas.
Decidí con cinco preguntas

Cuándo conviene un prefabricado o de catálogo
- El espacio es libre o tiene medidas comunes.
- Necesitás el mueble pronto.
- Buscás un precio cerrado desde el inicio.
- Una pieza estándar ya cumple la función.
En nuestra Tienda Diseñística hay muebles de catálogo diseñados con las mismas reglas que nuestros proyectos a la medida.
Cuándo conviene a la medida
- Hay columnas, vigas, ventanas o paredes que no están rectas.
- Querés aprovechar el espacio de piso a techo o de pared a pared.
- Necesitás guardar cosas específicas: equipos, colecciones, ropa larga.
- Querés un color o un acabado que no está en catálogo.
En resumen
Empezá por el espacio y por lo que necesitás guardar, no por el tipo de mueble. Si querés entender qué se paga en uno a la medida, leé por qué un mueble a la medida puede costar más.
- ¿Por qué un mueble a la medida puede costar más que uno de tienda?
- ¿Los muebles hechos a la medida siempre aprovechan mejor el espacio?
- ¿Cómo saber si un mueble realmente cabe en mi espacio?


